How big is your carbon footprint, really?
 

¿Hasta dónde llega realmente tu huella de carbono?

Para un negocio, ser ecológico vale la pena. Por un lado, el uso de tecnologías menos contaminantes mejora la eficiencia y supone un ahorro económico. Por otro, los consumidores responden positivamente a las empresas respetuosas con el medio ambiente y están dispuestos a pagar un extra para apoyar a las marcas más ecológicas. El problema es que demostrar con precisión cómo controlas tu huella de carbono puede resultar difícil. En este artículo, veremos las ventajas de los programas de compensación de carbono, que hacen los cálculos por ti y muestran el coste medioambiental de la tecnología desde que se compra hasta que se desecha, para que tanto tú como tus clientes estéis informados.

 
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¿Hasta dónde llega realmente tu huella de carbono?

Los clientes cada vez están más interesados en que sus proveedores se responsabilicen de sus huellas de carbono. Y, en el caso de las marcas de consumo, el grado de exigencia es aún mayor. De ahí la importancia de que estas empresas demuestren que están adoptando medidas eficaces para reducir sus emisiones, tanto dentro de sus propios entornos como a lo largo de la cadena de suministro.

Uno de los métodos que más contribuye a reducir las emisiones —y a demostrarlo— son los programas de compensación del carbono. Nos enorgullece decir que los clientes de Lenovo están dando un gran ejemplo al optar por compensar las emisiones de carbono de los nuevos productos de la marca Think en el punto de compra, acogiéndose a nuestra nueva iniciativa CO2 Offset Services.

 

Por qué hay que pensar en verde

Cada vez está más claro que invertir en diseñar políticas y procesos que traten de reducir las emisiones de carbono merece la pena. La presión normativa y las exigencias de los consumidores, así como la creciente atención política, hacen que las prácticas laborales más ecológicas sean un imperativo comercial, además de una cuestión de responsabilidad corporativa.

A los consumidores ya no les molesta pagar más por respaldar marcas más ecológicas. Tanto es así que el 77 % de ellos afirman que es importante que las marcas sean sostenibles y se preocupen por el medioambiente.

No obstante, para presumir de conciencia ecológica, una empresa necesita tener más información sobre su huella de carbono. Tus clientes no solo quieren saber que están apoyando una marca respetuosa con el medioambiente, sino que, además, les interesa otra cosa: cómo comprarte a ti va a afectar a sus propias huellas de carbono.

 

Un esfuerzo en pro del planeta

Gracias a los programas de compensación de carbono, tú y tus clientes podréis valorar el coste medioambiental de la tecnología de tu empresa desde que se compra hasta que se desecha. Además, dispondrás de datos claros y detallados que te ayudarán a lograr tus objetivos de manera eficaz.

Una vez obtenidos estos datos, tendrás que decidir cómo compensar tus emisiones. Por ejemplo, Lenovo ha calculado el coste de las emisiones de carbono de todos los dispositivos Lenovo Think durante un ciclo de vida medio de hasta cinco años. En este momento, la compensación de dichas emisiones ya está contemplada en el propio diseño del hardware.

Los clientes de Lenovo pueden acogerse a distintas iniciativas aprobadas por las Naciones Unidas —las cuales abarcan tanto continentes como hemisferios enteros— y reciben un certificado en donde se confirman las emisiones compensadas para cada número de serie, así como una insignia de certificación oficial para cada producto.

Hasta ahora, se han compensado más de 26 000 toneladas métricas de dióxido de carbono, las emisiones equivalentes a unos 2,7 millones de kilómetros de vuelo de una aerolínea o a 1789 vuelos europeos*.

 

Es hora de adaptarse

En su afán de adoptar principios más ecológicos, las empresas también están abriéndose a toda una gama de nuevas prácticas, desde fuentes de energía renovable hasta envases sostenibles. Materiales como las fibras de celulosa y el almidón industrial reducen significativamente la cantidad de envases que llegan al vertedero y, además, ayudan a publicitar el compromiso de la marca con la responsabilidad medioambiental.

Los fabricantes están adoptando procesos «circulares», a través de los cuales cada componente puede reciclarse o reutilizarse. Muy pronto, las marcas harán gala de que sus productos nunca acaban en vertederos municipales o, peor aún, en una cuneta.

 

¿Qué nos depara el futuro?

Es fácil ser escéptico cuando muchos cambios solo persiguen un beneficio comercial. Pero, ahora mismo, la palabra «sostenible» ya no solo está en boca de los grupos de presión ecologistas, sino que se asocia a prácticas ambientales de sentido común que afectan a todas las áreas de negocio y del sector público.

Ahora mismo, ningún directivo o accionista puede dar su apoyo a empresas insostenibles que no estén en sintonía con sus clientes y, lo que es peor, desperdicien materiales cada vez más escasos.

No podemos dormirnos en los laureles, pero lo bueno es que, a medida que las empresas tomen medidas para garantizar su sostenibilidad, habrá cada vez más lugar para la esperanza en la lucha contra el cambio climático.

 

¿Te gustaría saber más?

¿Quieres informarte sobre cómo el innovador servicio CO2 Offset Services de Lenovo está ayudando a las empresas a compensar el impacto medioambiental de sus operaciones? Visita nuestra página dedicada a la compensación del CO2.