Smarter Working: five ways tech can make us feel human again
 

Más eficiencia en el trabajo: cinco maneras en que la tecnología puede hacernos sentir humanos otra vez

La situación actual ha hecho que el teletrabajo haya pasado de ser algo opcional para tener contentos a los trabajadores a ser una necesidad. Para mantener la productividad a pesar de los cambios tan vertiginosos, las empresas confían en la tecnología. Hoy más que nunca, hacen falta tecnologías fáciles de usar y con un toque humano para mantener el tan fundamental contacto entre los equipos, estén donde estén.

 

Según una encuesta de Forrester, el 38 % de los empleados de pymes encuentra que los problemas técnicos son la principal fuente de distracciones en el trabajo. Otro dato: el 78 % de quienes se consideran productivos están satisfechos con su trabajo, en comparación con solo el 23 % que reconoce tener problemas de productividad. ¿Significa esto que el lugar de trabajo digital hace que los empleados se impliquen menos? ¿Y cómo pueden las empresas recuperar ese toque personal para aumentar su productividad y reducir la frustración del personal?

«Para obtener una lista de todas las formas en que la tecnología no ha conseguido mejorar nuestra calidad de vida, pulse tres».

No me extrañaría que el chiste de la humorista Alice Kahn te hiciese llorar más que reír, al recordar todas las interminables llamadas a un servicio de atención al cliente, con sus correspondientes súplicas desoídas por poder hablar con un agente de carne y hueso.

Como cliente, es posible que hayas cambiado los «pulse tres» (en mayor o menor medida) por los chats en línea y las respuestas instantáneas. Pero, según las estadísticas, lo más seguro es que como empleado, no.

Tanto es así que muchos se las ven y se las desean a diario con máquinas que parecen diseñadas para máquinas. Pierden horas cambiando de un sistema a otro y aprendiendo procesos extraños solo para realizar tareas básicas.

 

Retomar el control de la tecnología

Con todo esto, ¿cómo pueden las empresas ir más allá de la digitalización para dar prioridad a la experiencia de los empleados (y a su productividad)?

Como dijo el tecnólogo y artista Bran Ferren, «Tecnología es todo aquello que todavía no funciona bien».

No es una cuestión de formar a las personas en el uso de máquinas o de volver a una era predigital. Es una cuestión de seguir haciendo evolucionar la tecnología para convertirla en una extensión natural de nosotros mismos. La interfaz de usuario ideal debería ser fácil de usar hasta para un cavernícola, sin necesidad de explicaciones.

 

Cinco cambios tecnológicos para dar prioridad a las personas

La inteligencia artificial y el aprendizaje automático son los protagonistas de la típica visión de ciencia ficción de un futuro mecanizado y distópico. Pero lo cierto es que podrían cambiar la relación entre las personas y la tecnología en favor de esos empleados hartos de la tecnología. Te contamos por qué:

 

No tienes más que pedirlo

Este es el principio detrás del software de la capa de experiencia digital. Una única interfaz de IA es la puerta de enlace a miles de aplicaciones, lo que significa que los empleados pueden simplemente pedirle a su dispositivo que realice tareas. Además, los empleados podrán reducir tareas laboriosas, como resumir información, y pedirle al dispositivo que lo haga por ellos.

 

La primera impresión es la que cuenta

Cuando hay un gran número de candidaturas para una vacante, las etapas iniciales del proceso de contratación pueden parecer una cadena de producción. La IA podría ofrecer a los candidatos una experiencia interactiva y participativa de inmediato, lo que a su vez permitiría a los empleadores tener una idea más clara de si se ajustan o no al perfil.

 

Máquinas con empatía

Al igual que una persona sensible, el aprendizaje automático se adaptará a las necesidades y gustos de cada uno. Puede proporcionar atajos para tareas frecuentes y así ahorrar tiempo. Para los empleadores, esto supondrá la posibilidad de ofrecer una formación lúdica que se adapte al nivel del aprendiz, en lugar de aburrir a las personas con lo que ya saben.

 

Ver las cosas desde nuestro punto de vista

Puede sonar a ciencia ficción, pero lo cierto es que la realidad aumentada es una de las formas más humanas que tienen los empleados de acceder a la información. Los ingenieros pueden recibir información y alertas en tiempo real sobre situaciones peligrosas. Gracias a diseños ultraligeros como el de las gafas de realidad aumentada ThinkReality A6, estas pasarán desapercibidas. Y, al mismo tiempo, la tecnología podrá aprender sobre el trabajo de los empleados a través de sus propios ojos, de manera que la experiencia y las competencias puedan transmitirse mediante una formación basada en la realidad virtual.

 

Saber escuchar

Si se utiliza bien, la IA podría identificar problemas de recursos humanos mucho antes que cualquier encuesta. Podría ayudar a la dirección a entender qué causa estrés o frustración en el lugar de trabajo analizando los patrones de comunicación y el uso de emojis. Dicho esto, la seguridad marcará la diferencia entre saber escuchar y espiar con malas intenciones. La clave para mantener los datos a salvo está en una protección integral, como la que ofrece ThinkShield ,

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El futuro posdigital

Tras años de entusiasmo por todo lo digital, los ejecutivos deberían ahora considerar hacer que la tecnología desaparezca para sus empleados. En ese futuro, lo importante no será la formación, sino la creación de sistemas que no la requieran.

¿Y qué pasa con los que se salen de lo establecido? Según Accenture, los resultados de las empresas que ofrecen una gran experiencia a sus empleados superan en un 122 % al S&P 500. En otras palabras, los empleados comprometidos podrían ser la ventaja competitiva que todo ejecutivo busca.