What comes next? How 2020 has changed our relationship with technology forever.
 

¿Y ahora, qué? 2020 ha cambiado para siempre nuestra relación con la tecnología

2020 ha sido un año que ha cambiado para siempre la forma en que trabajamos y la tecnología que usamos. Todo lo que antes hacíamos en persona, como las reuniones, de repente se ha vuelto virtual. Gracias a la comodidad y la accesibilidad de los servicios digitales en línea, los servicios en la nube de Microsoft han aumentado un 775 %. El comercio es, principalmente, electrónico. El aprendizaje remoto y el trabajo virtual son el pan de cada día y es probable que sigan siéndolo en el futuro. Y en cuanto a las TIC, 2020 ha intensificado la necesidad de aprovechar las tecnologías emergentes, como la realidad virtual y la realidad aumentada; ha reforzado los recursos robóticos a través de la automatización de este tipo de procesos; y ha desarrollado nuevas estrategias para afrontar el desafío interminable de la ciberseguridad.

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Vivimos, pues, en un mundo de extrañas contradicciones en el que socializar con amigos o compañeros es un comportamiento que podría tildarse de bastante antisocial. A medida que reajustamos nuestros comportamientos, expectativas y normas sociales para responder a las nuevas realidades y riesgos, está claro que la COVID-19 tendrá un efecto duradero en nuestros modos de vida.

Antes de la irrupción de la pandemia, el factor más disruptivo en nuestro mundo podrían haber sido el aumento exponencial de la potencia computacional y la constante aparición de nuevas tecnologías. Ahora que la COVID-19 ha aumentado los riesgos para la salud de la interacción física, las personas se han pasado a una forma de vida más digital. Esta situación ha intensificado la dependencia de la automatización, la inteligencia artificial y los nuevos mundos virtuales.

Durante décadas, las organizaciones han estado hablando de la transformación digital, pero la migración de las operaciones a la nube se ha visto acelerada por la repentina y urgente necesidad de que las personas pudieran trabajar de forma remota. Microsoft ya ha señalado un aumento del 775 % en la demanda de servicios en la nube como consecuencia de la aparición de la COVID-19. Dado que cada vez son más las empresas que se ven obligadas a dar este salto inicial y trasladar sus operaciones a la nube, podemos prever una nueva generación de organizaciones significativamente más ágiles que sus predecesoras.

Las soluciones en la nube, además de liberar a los trabajadores gracias a la flexibilidad que ofrecen, darán paso a un uso más eficaz de los datos y la información en diferentes funciones empresariales.

Este aumento de los datos y los negocios en la nube también aumenta las posibilidades de usar la inteligencia artificial. Se prevé que para 2030 los productos de inteligencia artificial contribuyan con más de 15,7 billones de dólares a la economía mundial. Esta tecnología no hará más que continuar consolidando su posición al mando de las empresas, mejorando la precisión de los pronósticos y la estrategia financiera, reaccionando a la información en tiempo real y extrayendo valor de vastos conjuntos de datos. Esto ha sido de vital importancia durante una época en la que el mercado se ha mostrado especialmente volátil. El análisis inteligente puede identificar nuevos comportamientos de los consumidores y responder de manera más eficaz a las necesidades a medida que van surgiendo.

Al mismo tiempo, la inteligencia artificial está asumiendo la responsabilidad de los servicios de asistencia técnica ininterrumpida. Además, los chatbots se utilizan cada vez más en las interacciones con el cliente y la provisión de servicios internos, como en el área de los RR. HH. Estos servicios también han sido de gran importancia en una época de extrema agitación. Las empresas se han apresurado a desarrollar sus servicios de asistencia técnica, y veremos un cambio radical hacia una automatización mayor y más predominante en todos los aspectos del negocio.

El cambio hacia la distribución telemática de los trabajadores, además de ejercer mayor presión sobre los proveedores de servicios en la nube, ha presentado también nuevos desafíos a los departamentos de TI. Cuanto mayor es el número de dispositivos conectados, entre los que suelen incluirse dispositivos móviles y personales, mayor es la superficie de ataque de las redes privadas y el riesgo de sufrir un ciberataque aumenta.

Para complicar todavía más las cosas, ahora que la oficina se ha mudado al hogar, la asistencia técnica ha tenido que adaptarse para trabajar con varias configuraciones tecnológicas domésticas y brindar soporte de forma telemática. Se puede responder a estos desafíos mediante la inteligencia artificial y las medidas de seguridad prescriptivas, o mediante el uso de soluciones de gestión de dispositivos como las que ofrecen Lenovo Services y Microsoft Modern Workplace.

Un factor sumamente influyente en un modelo de negocio caracterizado, sobre todo, por el teletrabajo es la tecnología que ayuda a las personas a conectarse y colaborar. Según un estudio, la mayoría de los encuestados indicó que la falta de tecnología adecuada estaba mermando tanto su productividad como su capacidad para sacar el trabajo adelante.

Ahora dependemos más de las videollamadas, lo que impulsa la demanda de cámaras, micrófonos y equipos de sonido mejor conectados, pero también depende en gran medida de que la conexión a Internet sea fiable y rápida. Debido a este clima, algunos proveedores de servicios de Internet (ISP, por sus siglas en inglés) han invertido en mejorar la infraestructura y los servicios disponibles.

Existe ahora una mayor demanda de la tecnología 5G, que se está implementando gradualmente en todo el mundo. Si bien este servicio no se ha generalizado todavía, esta conexión inalámbrica de alta velocidad está configurada para influir aún más en los hábitos laborales. La tecnología compatible con el 5G, como el nuevo Lenovo Carbon X1 Fold, podrá dar paso a una mayor flexibilidad y productividad para todo tipo de trabajadores, sin importar desde dónde trabajen.

Del mismo modo que la oficina se ha mudado a nuestros hogares, no cabe duda de que las tecnologías de realidad virtual y aumentada también se infiltrarán en nuestras vidas. Las personas se aíslan en sus hogares, y muchas recurren a la realidad virtual para ampliar sus horizontes. Esta tendencia coincide con la llegada al mercado de tecnología de realidad virtual cada vez más asequible y práctica, tanto para los consumidores como para las empresas.

Este podría ser el comienzo de nuevas formas de colaborar, socializar y explorar los datos. Por ejemplo, la tecnología de realidad aumentada/realidad virtual independiente del dispositivo de Lenovo permite a diseñadores, ingenieros y arquitectos explorar modelos generados por ordenador en 3D con alta definición. Cuando nos hayamos acostumbrado a estas plataformas, los escritorios virtuales y las conferencias de negocios podrán brindar valiosas oportunidades para interactuar con otros en todo el mundo.

Mientras tanto, las estaciones de trabajo portátiles son cada vez más potentes y hacen posible que incluso los usuarios que necesitan un gran rendimiento sean productivos fuera de la oficina. Ya es posible trabajar con gráficos complejos o enormes conjuntos de datos desde casa, utilizando impresionantes estaciones de trabajo portátiles y software de visualización remota.

No solo el trabajo ha cambiado a un modelo más remoto. También la educación y la formación recurren en gran medida a esas mismas tecnologías de comunicación y plataformas de aprendizaje electrónico. Esto resulta relevante no solo para los colegios y las universidades, sino también para las organizaciones que necesitan mejorar las competencias de sus empleados. Dicha mejora es particularmente importante teniendo en cuenta la interrupción causada por la COVID-19, que ha arrojado tasas de desempleo y despidos muy altas a causa de la inestabilidad económica. Aunque la alfabetización digital ha sido durante mucho tiempo un requisito ineludible para acceder a una amplia gama de puestos de trabajo, hoy es más necesario que nunca desarrollar nuevas habilidades para que la competitividad no decaiga.

Parece que el trabajo flexible ha llegado para quedarse en muchas organizaciones. Sin embargo, esto no significa la desaparición de las oficinas. Cuando los trabajadores regresen a sus oficinas —como ya han hecho muchos—, no cabe duda de que también experimentarán cambios.

La tecnología está asumiendo el papel de gestionar el acceso y el movimiento en los espacios compartidos. Los controles de temperatura obligatorios en los puntos de entrada, por ejemplo, realizados con dispositivos IdC, intentan limitar el riesgo de infección. Asimismo, se pueden usar cámaras de vídeo inteligentes, llaves digitales y dispositivos conectados para supervisar y gestionar el movimiento de personas dentro del edificio. El uso de la inteligencia artificial para programar el trabajo y asignar el espacio de trabajo puede servir para proporcionar un mayor control y una flexibilidad eficiente con el fin de afrontar estos nuevos desafíos.

Estas medidas de precaución son importantes a corto plazo y han generado una mayor demanda de las tecnologías que cubren unas necesidades de seguridad superiores. Sin embargo, a más largo plazo, es probable que estas soluciones evolucionen, tanto si hay disponibles instalaciones de ensayo más efectivas como incluso una vacuna, pues la tecnología que se ha ido introduciendo en los últimos meses puede seguir impulsando la eficiencia en lo que se refiere al uso de espacios de oficinas. Por su parte, el propósito de estos espacios también puede evolucionar, centrándose en las oportunidades sociales y el fomento de una cultura laboral positiva. Con el tiempo, esto podría significar que las oficinas cada vez tengan menos que ver con el trabajo y más con la diversión.

Queda mucho por ver. No está claro cuál será el impacto duradero de la COVID-19 en el mundo, pero han aparecido una urgencia y una necesidad por innovar a las que algunas soluciones tecnológicas han sabido responder. Lenovo puede ayudar a acelerar la transformación digital, en términos de hardware, software y servicios. En la medida en que sigan surgiendo nuevos desafíos, las tecnologías avanzadas seguirán ayudando a las empresas a adaptarse y superarse.